Los depósitos son infraestructuras del sistema de abastecimiento cuya función fundamental es almacenar agua apta para consumir y suministrar a la red de distribución.

Los depósitos, por tanto, tienen una finalidad principal: garantizar el suministro a la población abastecida, ya que poseen una capacidad de almacenamiento suficiente para asegurar un buen número de horas del mismo, aun cuando se cortaran las fuentes de reposición.

Por otro lado, esta capacidad de almacenamiento, unida a las situaciones o emplazamientos permite, también, que sean elementos de regulación de las presiones en la red de abastecimiento. Igualmente tienen una gran importancia como elementos que asumen las diferencias en las pautas de consumo de los habitantes, que en las ciudades pueden llegar a ser muy diferentes, con puntas de demanda muy elevadas frente a momentos de menor consumo.

Depósitos existentes en EMASESA:

En los depósitos existen infraestructuras electromecánicas que garantizan el servicio a la población desde los mismos, ya sea en cuanto a su caudal suministrado, calidad del agua almacenada, o control de todos los parámetros necesarios para dicho servicio.