Ruta que tiene como protagonista el río Guadaira. El  itinerario discurre por el medio natural donde apreciaremos la vegetación y fauna de ribera, las huertas y los numerosos molinos harineros, que posibilitaban la fabricación de un pan de gran calidad, y  donde descubriremos los  hermosos paisajes ribereños retratados por la Escuela de Paisaje de Alcalá entre los S. XIX y XX.

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Rutas del Agua de Alcalá de Guadaíra

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La estación de Adufe fue construida en 1885 por The Seville Water Works Company (SWW), compañía a la que el Ayto. de Sevilla le otorgó la concesión del abastecimiento de agua a Sevilla en 1882 por un periodo de 99 años. Se trata de una estación de bombeo que constituye una joya de la arquitectura industrial de la época, tenía el objeto de elevar el agua hacia un gigantesco depósito- llamado también Adufe Alto- donde se almacenaba el agua que surtía a Sevilla.

Siguiendo el curso del Guadaira en dirección opuesta a la corriente por la margen izquierda y siempre bajo la bóveda verde del bonito bosque de ribera nos encontramos con el Molino del Realaje. De origen medieval y tipo rodezno, es un molino de carácter monumental por su gran torre central de planta cuadrada. Conserva todos sus componentes -sótano, sala de molienda con tres piedras, y almacén superior- y permite ver a su lado la casa del molinero. Un gran azud canaliza el curso del Guadaira en un recodo que facilita el aprovechamiento de la fuerza hidráulica para el proceso de molienda.

Siguiendo por el camino del Bajo Vivero llegamos al Molino de Vadalejos. De gran valor patrimonial, es muy frecuentado por las familias alcalareñas y visitantes por la belleza del paisaje. Este Molino se puso en valor cuando el Ayuntamiento de Alcalá adquirió en la primera década del S. XXI una granja para adecentar el entono.

Desde el Molino de Vadalejos divisamos la originalidad del Puente del Dragón, construido como parte de la circunvalación de Alcalá y diseñado por José Luis Manzanares con clara inspiración en la obra de Gaudí. Con 124 metros de largo su estructura emula a un dragón que sale del cerro del Castillo cruzando el rio Guadaira, a modo de auténtico guardián defensor de la ciudad y encargado de recibir a sus visitantes.

La Fuente de la Judía comprende los elementos construidos en torno al manantial conocido por este nombre desde la Edad Moderna. Actualmente incluye una gran bóveda y la monumentalización arquitectónica del manantial, obras ambas realizadas por la Compañía Inglesa de Aguas a finales del s. XIX.

Continuando por el camino de la retama podemos contemplar el Puente de Calos III, denominado desde 1945 Puente de Jesús Nazareno. El nombre alusivo a Carlos III deriva de las importantes reformas que se realizaron en tiempos de este monarca, siendo el S. XVIII cuando se define esta construcción en piedra formada por siete arcos sobre estribos de tajamares.

Molino propiedad en tiempos históricos de la familia Afán de Ribera, se trata de un Molino de cubo que molía con el agua encauzada por un acueducto desde la Fuente del Piojo, situada al pie de la ermita de San Roque, en el cerro conocido popularmente como “el Calvario”. Es uno de los Molinos más queridos y famosos de Alcalá. Su denominación se remonta al S. XIX cuando circula una leyenda popular sobre la presencia en una cueva cercana de una mujer penitente, siendo este suceso novelado por José María Gutiérrez de Alba en 1846.

Por el camino del bosque encontramos el Molino del Algarrobo, ejemplar característico de rodezno del Guadaíra. Tiene su origen el S. XIV estado relacionado con la fundación del monasterio sevillano de San Jerónimo de Buenavista, Es uno de los enclaves más representados por los pintores de la Escuela de Paisaje de Alcalá de Guadaira. Así el molino aparece en obras de Davis Roberts (1833) José Pinelo Llull (1891) o Manuel García Rodríguez (1917).

Por un bonito paseo bajo el bosque de ribera llegamos al Molino de San Juan, de tipo rodezno y antigua propiedad de la Orden de San Juan de Jerusalén, orden militar beneficiada en el SXIII con un importante número de concesiones por parte de la Corona castellana. Muy trasformado desde el S XVII destaca la gran torre de planta cuadrada, usada como almacén ante las crecidas del río. Muy restaurado cuenta también con la casa del molinero usada como vivienda y almacén hasta mediados del SXX.

Por el camino Romano llegamos al Molino de Benarosa, molino de rodezno y que conserva una toponimia de origen andalusí- Banu Arusa- lo que permite establecer su origen en la etapa musulmana. El molino actual es el resultado de trasformaciones y reconstrucciones realizadas entre el S XVII a mediados del SXX conservando una balsa de tiempo bajomedievales. Posee asimismo algunas singularidades como una gran Torre de planta cuadrada empleada como almacén y vivienda, También fue pintado por numerosos pintores de la Escuela del Paisaje.

El Molino de La Aceña, tecnológicamente encuadrado de tipo rodezno y edificio que mantiene un gran número de elementos bajomedievales. El molino se organiza a partir de una gran torre almenada de planta cuadrada, constando de dos naves adosadas entre sí en el sentido de la corriente, en las que se localiza la zona de molienda. El azud, que canalizaba el agua hacia los cubos, terminaba en un puente que conectaba con la orilla izquierda del Guadaíra.

Se trata de un centro de interpretación donde conoceremos cómo sucumbieron los tradicionales molinos harineros debido a los nuevos procesos industriales. Además, este enclave es de gran importancia como final de la Ruta celeste ya que podemos ver el lugar donde se emplaza la Mina de Santa Lucía, origen del agua que abastecía a Sevilla a través de la galería principal y los Caños de Carmona.