EMASESA participa en el 38 congreso de DAQUAS con intervenciones centradas en la digitalización, la adaptación normativa y la resiliencia frente al cambio climático

  • La empresa pública del agua comparte sus experiencias prácticas en formación, mantenimiento de activos, sostenibilidad, participación ciudadana y depuración avanzada
  • Las ponencias refuerzan el posicionamiento de EMASESA como referente técnico en la gestión sostenible e innovadora del agua urbana

EMASESA ha participado en el 38 Congreso de la Asociación Española del Agua Urbana (DAQUAS), celebrado en Madrid del 3 al 5 de junio, con ponencias e intervenciones en mesas redondas que han abordado los principales retos y oportunidades del ciclo integral del agua, desde la formación y el desarrollo del talento, hasta la digitalización del mantenimiento de activos, pasando por la adaptación a las nuevas exigencias normativas europeas, la participación ciudadana en el uso responsable del agua, la economía circular aplicada a las infraestructuras de depuración, el impacto del cambio climático sobre los recursos hídricos y el análisis de microcontaminantes en aguas residuales.

De este modo, la primera de estas ponencias titulada El futuro de los planes de formación del agua: potenciando el talento de las personas fue expuesta el miércoles 3 de junio por el jefe de Formación y Cátedra de EMASESA, Raul Herrero Domínguez quien destacó que ante los cambios del sector del agua con relación a la digitalización, la sostenibilidad y la necesidad de adaptación continua, la formación debe convertirse en una herramienta estratégica, con objeto de impulsar el talento y la transformación de las organizaciones, porque aseguró: “la transformación digital solo es posible si las personas también se transforman a través de la formación”.

Raul Herrero describió el “Plan de Planes” de EMASESA, modelo innovador que organiza de forma estructurada y flexible todas las necesidades formativas de la empresa: formación obligatoria, competencias técnicas, proyectos en marcha, acciones voluntarias, promoción interna y otras iniciativas con un enfoque que sitúa a la persona en el centro, buscando resultados concretos y reforzando su implicación con la organización. Además, este modelo, continuó, apuesta por una metodología multimodal, combinando formación presencial, en streaming, e-learning, realidad virtual 3D y formación mixta, con el apoyo de la plataforma VisuaLearning e incorpora tecnologías emergentes como la inteligencia artificial y los gemelos digitales, que permiten personalizar el aprendizaje, simular escenarios reales y mejorar la eficiencia formativa.

La participación de EMASESA en el 38 Congreso de DAQUAS continuó el jueves 4 de junio con la primera de las cuatro ponencias previstas que a cargo del técnico Senior de Supervisión y Gestión, Teodoro del Barco Prieto llevaba por título Implantación de la tecnología BIM en EMASESA.

Del Barco Prieto, durante su intervención planteó que EMASESA se encuentra actualmente inmersa en un proceso de transformación digital y cultural, orientado a dar respuesta a un escenario cada vez más exigente, marcado por la escasez del recurso y su calidad, la complejidad de las infraestructuras y la necesidad de una gestión más eficiente y transparente.

En este contexto se enmarca el proyecto “Embalse Digital 5.0” incluido en el PERTE de digitalización del agua, que constituye el marco de referencia para modernizar la gestión del ciclo integral del agua mediante el uso intensivo de tecnologías digitales.

Dentro de este Proyecto, la implantación de la metodología BIM juega un papel fundamental.

La siguiente ponencia de EMASESA titulada Transposición de la Directiva TARU fue presentada por el jefe división de Producción de EMASESA, Enrique Baquerizo Rodríguez quien manifestó que esta directiva supone un punto de inflexión para el saneamiento urbano en España, añadiendo que su éxito dependerá de la colaboración entre administraciones, operadores y ciudadanía, con el objetivo de avanzar hacia un modelo más sostenible, equitativo y resiliente.

Enrique Baquerizo explicó la transposición de la Directiva (UE) 2024/3019 sobre el tratamiento de aguas residuales urbanas en España, mencionado que su aplicación representa una gran oportunidad para mejorar la protección ambiental y la salud pública, advirtiendo, no obstante, de que su cumplimiento exige una transformación profunda del sistema de saneamiento, con más coordinación, financiación y capacidad de gestión. En este sentido identificó seis retos: la necesidad de un marco regulador nacional, planificación de inversiones y simplificación normativa; apoyo técnico y financiero para garantizar soluciones sostenibles y eficientes; alineación con la planificación existente y refuerzo de la monitorización de desbordamientos; criterios homogéneos, impulso a la reutilización y valorización de lodos; que el productor debe asumir el 100% de los costes asociados; adaptación del modelo energético de las EDAR y cobertura de los costes energéticos derivados de tratamientos avanzados.

La tercera ponencia de EMASESA del 4 de junio La transición a CSRD y el SCIIS La experiencia de EMASESA y Canal de Isabel II estuvo a cargo del jefe de auditoría y cumplimiento de EMASESA, Manuel López Gutiérrez quien enunció el camino regulatorio en Europa hacia la Corporate Sustainability Reporting Directive (CSRD) y el papel del Sistema de Control Interno sobre la Información de Sostenibilidad (SCIIS) para asegurar datos ESG robustos, comparables y verificables. En este sentido, Manuel López expuso los principales cambios frente al marco español anterior (Ley 11/2018) ejemplificando el proceso de adaptación para preparar a la empresa ante los nuevos requerimientos sobre indicadores, mediante la propia experiencia de EMASESA y ante las nuevas necesidades de control a través de la de la empresa Canal de Isabel II.

Y la cuarta y última ponencia de este día titulada Ciencia ciudadana, investigamos juntos como usar el agua de forma responsable estuvo a cargo de la experta de Personas y Organización, Ángela Caballero Borrero quien expresó que EMASESA apuesta por la participación activa de la ciudadanía para comprender mejor los hábitos de consumo y diseñar soluciones más eficaces, justas y adaptadas a la realidad social con iniciativas basadas en la ciencia ciudadana, una metodología que integra a la ciudadanía en los procesos de investigación y toma de decisiones sobre el uso del agua con objeto de mejorar la gestión del agua promoviendo su consumo responsable.

Según Ángela Caballero, este enfoque permite que usuarios y usuarias no solo reciban información, sino que se conviertan en agentes activos en la generación de conocimiento, contribuyendo a mejorar los servicios y fomentando prácticas de consumo responsables, en un contexto marcado por la escasez de recursos, la digitalización y la necesidad de cambiar hábitos, planteando como reto imprescindible: gestionar el agua poniendo a la ciudadanía en el centro.

Así, añadió, la ciencia ciudadana ofrece una oportunidad para fortalecer la relación entre la empresa y la sociedad, a través de cuatro ejes fundamentales: escuchar, comprender, activar y transformar, y para ello EMASESA ha movilizado recursos humanos y técnicos, incluyendo campañas de sensibilización, estudios con usuarios, programas educativos y observatorios ciudadanos.

Estas iniciativas han permitido llegar a decenas de miles de usuarios y profundizar en el conocimiento de los distintos perfiles de consumo existentes, alcanzando como conclusión que no existe un único perfil de usuario del agua, sino que los hogares presentan motivaciones, barreras y comportamientos diferentes, lo que exige el diseño de mensajes, canales y soluciones personalizadas. Asimismo, se ha constatado que la información por sí sola no basta para cambiar hábitos, ya que el consumo está condicionado por factores como la rutina, el coste, la comodidad o el contexto doméstico. Con esto se ha demostrado que la ciencia ciudadana permite pasar de la intuición a la evidencia, identificando qué medidas funcionan, para quién y en qué condiciones.

Ángela Caballero también mencionó que, gracias a este enfoque, EMASESA avanza hacia un modelo de “empresa ciudadana del agua”, más cercana, comprensible y participativa, que refuerza la confianza y la corresponsabilidad con la sociedad. “Cada punto de contacto con la ciudadanía, facturas, aplicaciones, avisos o actividades educativas,  se convierte así en una oportunidad para informar, acompañar y activar cambios de comportamiento” manifestó, añadiendo que “la incorporación de la ciencia ciudadana abre nuevas posibilidades para el sector del agua al permitir: conocer mejor a los usuarios; diseñar herramientas más eficaces; impulsar cambios de hábitos; reforzar la legitimidad institucional y tomar decisiones basadas en la evidencia”. En definitiva, concluyó “EMASESA refuerza su compromiso con una gestión sostenible e innovadora, apostando por un modelo en el que el futuro del agua se construye con la ciudadanía, a través del conocimiento compartido y la participación activa”.

Durante la tercera jornada del Congreso, correspondiente al viernes 5 de junio, el responsable de Mantenimiento Correctivo, Francisco Fernández Cámara presentó la ponencia titulada Transformación y Digitalización del Mantenimiento de Activos en EMASESA detallando este proyecto cuyo objetivo es evolucionar desde un modelo tradicional preventivo-correctivo hacia un sistema integral, anticipativo y basado en datos que se articula en tres palancas: la digitalización avanzada, el rediseño organizativo y una nueva estrategia de colaboración con proveedores de servicios y suministros.

Francisco Fernández expresó durante su intervención que este cambio responde a retos como el crecimiento de instalaciones, la mayor complejidad tecnológica, la presión normativa, el envejecimiento de la plantilla y las exigencias del entorno público, añadiendo que los resultados esperados a tres años vista son: el aumento de la fiabilidad en instalaciones críticas; el incremento de la cobertura preventiva y predictiva; la modernización técnica y documental del parque de activos; la eficiencia operativa y optimización de recursos y la cultura basada en datos y evidencia para la toma de decisiones.

Así, según Fernández Cámara el Proyecto de Transformación y Digitalización del Mantenimiento de Activos (PTMA) se basa en la digitalización, la profesionalización técnica y la colaboración estratégica con proveedores, garantizando la sostenibilidad y la mejora continua del modelo, posicionando a EMASESA hacia un mantenimiento moderno, seguro, eficiente y alineado con el ciclo de vida del activo, asegurando la prestación de un servicio público resiliente y de alta calidad.

La segunda de las cuatro conferencias de EMASESA de este día titulada Complejo Ambiental Copero: Infraestructuras integradas de agua, residuos y energía estuvo a cargo del jefe de Aguas Residuales, Enrique Toro Baptista quien describió el Complejo Ambiental Copero como un modelo de biofactoría basado en la economía circular donde se integra agua, residuos y energía en un sistema autosuficiente y digitalizado, añadiendo que representa un referente en innovación y sostenibilidad, alineado con los nuevos requisitos normativos europeos y el objetivo de neutralidad climática, reforzando el papel de las EDAR como infraestructuras inteligentes capaces de generar valor ambiental, energético y social.

En este contexto Enrique Toro dijo que el objetivo de este tipo de modelos es convertir las Estaciones Depuradoras de Aguas Residuales (EDAR) en instalaciones capaces de producir energía (biogás, calor, electricidad), reutilizar agua regenerada, valorizar residuos (compost, nutrientes) y reducir emisiones para avanzar hacia la mitigación del cambio climático.

Por otra parte, la ponencia de la técnica de Gestión Ambiental, Ana María Álcántara Cárdenas titulada Análisis de Aportaciones Mínimas a Embalses del Sistema de EMASESA ante escenarios de cambio climático subrayó la importancia de desarrollar un estudio técnico orientado a analizar el impacto del cambio climático sobre las aportaciones mínimas a los seis embalses de los que se abastece el sistema de EMASESA y que garantizan el abastecimiento de agua potable a más de 1.400.000 habitantes.

Ana María Alcántara expresó que “las sequías son consustanciales al clima mediterráneo, siendo un fenómeno natural y recurrente, añadiendo que, de acuerdo con las proyecciones del sexto informe del Intergovernmental Panel on Climate Change (IPCC), se prevé un incremento en la intensidad, frecuencia y duración de estos eventos, especialmente bajo escenarios de altas emisiones, por lo que resulta imprescindible continuar adaptando los sistemas de gestión para afrontar con mayor resiliencia los futuros episodios de escasez hídrica”.

Además, comentó con relación al estudio realizado por EMASESA, cuya metodología empleada y resultados obtenidos fueron desgranados, que su objetivo es generar información técnica que permita evaluar la evolución potencial de la disponibilidad hídrica en dichos embalses, con especial atención a los eventos críticos de escasez, diagnóstico que servirá como base para la definición de estrategias de adaptación y para la incorporación de criterios de resiliencia hídrica en la planificación estratégica de la empresa metropolitana de aguas de Sevilla.

Y la última ponencia de EMASESA presentada el viernes 5 de junio fue la titulada Microcontaminantes indicadores tratamiento cuaternario directiva TARU y eliminación en EDAR a cargo del jefe de Control de Vertidos, Pablo Rasero del Real quien analizó el estudio pionero de EMASESA sobre la presencia de microcontaminantes orgánicos en las aguas residuales urbanas y su eliminación en las estaciones depuradoras de Ranilla, Tablada y Copero, en el marco de la nueva Directiva europea 2024/3019 sobre Tratamiento de Aguas Residuales Urbanas (TARU).

Sobre esto, Pablo Rasero expresó que la investigación, desarrollada a lo largo de 2025, se ha centrado en las doce sustancias indicadoras que la normativa europea establece para evaluar la eficacia del futuro tratamiento cuaternario, una tecnología que deberán implantar las depuradoras de más de 150.000 habitantes-equivalentes para lograr una reducción mínima del 80 % de estos contaminantes. Para ello, EMASESA llevó a cabo 19 controles y 38 muestras compuestas de 48 horas en condiciones de tiempo seco, analizando tanto el agua bruta como el efluente tratado en sus tres principales estaciones depuradoras.

Pablo Rasero, continuó comentando que los resultados revelaban que buena parte de los microcontaminantes recogidos por la directiva se encontraban en concentraciones muy bajas o incluso no detectables en las aguas residuales del ámbito de EMASESA por lo que se hace muy difícil aplicar de forma efectiva el método de cálculo exigido por la nueva normativa, ya que solo en el 26 % de los controles realizados fue posible calcular el rendimiento de eliminación conforme a los criterios establecidos por la directiva, debido principalmente a que muchas de las sustancias seleccionadas no aparecen en concentraciones suficientemente elevadas en el agua de entrada.

Ante esto concluyó que, según la investigación realizada, las sustancias indicadoras fijadas actualmente por la Directiva TARU podrían no ser las más adecuadas para evaluar el rendimiento del tratamiento cuaternario en el entorno de EMASESA y por ello, el estudio apunta a la conveniencia de incorporar sustancias alternativas que permitan medir con mayor precisión la eficacia de estos procesos, tal y como contempla la propia normativa europea.

Pablo Rasero, finalizó diciendo que, con este trabajo, EMASESA avanza en el conocimiento técnico de la calidad de sus aguas residuales y se anticipa a los retos regulatorios y operativos que plantea la nueva legislación europea en materia de depuración y protección ambiental.

La activa participación e EMASESA en el Congreso concluyó con la intervención de Joaquín García, director Financiero y Comercial, en la mesa redonda Finanzas sostenibles en el agua urbana. El debate permitió profundizar en las herramientas necesarias para transformar las necesidades de inversión del sector en proyectos viables, financiables y alineados con los objetivos de sostenibilidad. Los ponentes coincidieron en que el agua urbana requiere modelos financieros capaces de combinar planificación técnica, estabilidad regulatoria, criterios ambientales y colaboración entre administraciones, operadores y entidades privadas, de forma que la ambición inversora pueda traducirse en actuaciones concretas sobre redes, instalaciones y servicios.

La 38ª edición del Congreso de la Asociación Española del Agua Urbana (DAQUAS) que contó con la colaboración de Canal de Isabel II como entidad anfitriona y se constituyó como principal foro de encuentro, a nivel nacional, de profesionales, empresas e instituciones para el debate y transferencia de conocimientos de aquellos aspectos que suscitan mayor interés relacionados con el ciclo integral del agua urbana, sumó al programa técnico el Salón Tecnológico del Agua, donde las empresas más representativas del sector mostraron su actividad y expusieron sus últimas novedades.